Calidad de Vida y TEA

Acabo de volver de las VII Jornadas Científicas de Investigación sobre Personas con Discapacidad. Son unas jornadas celebradas cada tres años aproximadamente en la Universidad de Salamanca por el Instituto Universitario de Integración en la Comunicad, más conocido como el INICO. Las estrellas del momento, como era de esperar, han sido las temáticas de la Planificación centrada en la Persona y el fomento de la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual. Fueron muchas las propuestas e instrumentos que se presentaron, y que espero poder iros contando.
Hoy quiero escribir sobre una de ellas. Se trata de un instrumento diseñado por Jose Luis Cuesta para evaluar organizaciones que atienden a personas con trastornos del espectro autista. Jose Luis es director de los servicios para adultos en Autismo Burgos y profesor de la Universidad de Burgos. El objetivo de su instrumento es permitir que las organizaciones que atienden a personas con discapacidad puedan mejorar su práctica. Se estructura en torno a una serie de indicadores, agrupados en  cinco ámbitos: calidad referida a la persona, identificación de necesidades, formación de profesionales, estructura y organización, recursos personales, materiales y espaciales, y relación con la comunidad. Para cada uno, se proponen una serie de indicadores, que se concretan luego en unas “evidencias”. Por ejemplo, en el primer ámbito, el la calidad desde el punto de vista de la persona, se propone un indicador de que se atiende al bienestar físico. Para este indicador, se concretan evidencias como que “se realizan revisiones de seguimiento y prevención periódicas, al menos una vez al año”. De este modo, se logra adaptar las exigencias y prácticas propias de los sistemas de evaluación de la calidad a la realidad y necesidades de la atención social a las personas con TEA de un modo muy concreto. No se trata de recomendaciones vagas, sino de propuestas específicas que permiten orientar la mejora de la organización.

El instrumento se ha validado a través del llamado método Delphi, para lo que ha contado con la colaboración de numerosos profesionales del autismo españoles. Este proceso de validación constituyó el objeto de su tesis, dirigida por Raquel Casado y Fernando Lezcano. Yo tuve la buena suerte de poder acudir a esta tesis en su presentación en julio. El trabajo luego ha recibido el premio Ángel Rivière de AETAPI y la Obra Social de Caja Madrid.

El motivo por el que no he hablado de esta herramienta hasta ahora es que no estaba todavía disponible para el gran público. Gracias a su publicación por la editorial La Muralla, ya se puede acceder a él. El libro incluye el instrumento y un CD, con un programa que permite resumir las puntuaciones de los diferentes índices e indicadores.

Se puede pedir directamente a la editorial por un precio muy razonable. Creo que es un material altamente recomendable para los que pertenecen a asociaciones o centros implicados en las personas con trastornos del espectro autista. Si me apuráis, diría que incluso es una lectura interesante para quienes quieran ver cómo la moda de la gestión de calidad y la mentalidad de “atención al cliente” que está llegando a todas partes puede ser aplicada de una forma beneficiosa en la intervención y la atención psicosociales.

Powered by ScribeFire.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: