Archive for the Educación Category

Gasto en Educación y Resultados en PISA

Posted in Dificultades de aprendizaje, Educación, Uncategorized on 2 marzo 2012 by David Saldaña

Aunque no es un tema directamente relacionado con las dificultades en el desarrollo, sí que lo está  la educación de nuestros alumnos y alumnas y, me ha parecido, de cierta actualidad en el contexto actual de crisis económica. Pero comencemos por el principio: ¿qué es eso del PISA? Como muchos sabréis, los estudios PISA (Programme for International Student Assessment) son unos estudios periódicos internacionales, en los que participan más de 70 países desde el año 2000, que valoran las capacidades (principalmente en lectura, matemáticas y ciencias) del alumnado de 15 años de edad. Son bastante conocidos, especialmente por la publicidad que se da a los ranking que publican sobre los países participantes. Cada vez que se produce una de estas clasificaciones (más o menos cada 3 años), los periódicos de nuestro país – y de muchos otros – comienzan a preguntarse por qué no somos los mejores y a mirar a los que sí lo son (se habla mucho de Finlandia, por ejemplo, como modelo europeo). Pero, en realidad, más interesantes que estas ligas de campeones educativos son los estudios que publican intentado determinar cómo mejorar la educación en el mundo. Varios de los trabajos se publican en unos boletines llamados PISA in focus. El del mes de febrero viene justamente al caso de la crisis económica.

Foto de Euros

La pregunta que se hacen los investigadores de PISA es: ¿gastando más en educación, se mejoran los resultados del alumnado? Pues, sorprendentemente, parece que no. Bueno, que no, con matices. Más concretamente, que no a partir de cierta cifra. La siguiente gráfica nos da una idea: hasta llegar al gasto de 35.000 dólares por alumno, es importante cuánto se gasta por. A partir de ahí, no importa mucho, según estos datos.

Gráfica con GAstos por estudiante y Rendimiento en PISA

Alguien puede pensar: estupendo, pues recortemos, que no va a afectar a la calidad de la educación. Y es posible que se puedan manejar cifras inferiores de gasto educativo, y lograr buenos resultados – en PISA, eso sí, que no lo son todo en el sistema educativo.

Ahora bien, un par de precauciones muy importantes, que están relacionadas con otras medidas que proponen a menudo los mismos que creen que no vale la pena gastar en educación. Y es que sí importa en qué te gastes ese dinero. Aquí, parecen influir dos variables fundamentales.

Primero, cuánto traducimos ese dinero en prestigio para los profesores: los maestros han de estar bien pagados, sentirse valorados por la sociedad, que además hace un esfuerzo por atraer a los mejores candidatos con buenas condiciones laborales. Y esto no parece que vaya a mejor. Hay una relación directa entre los sistemas que pagan bien a su profesorado y los que obtienen buenos resultados.

Segundo, los sistemas con mejores resultados son aquellos que son más inclusivos. Explícitamente, los que no segregan a los niños con más dificultades, los que no establecen rutas paralelas según rendimiento, los que no hacen repetir a los estudiantes que fracasan. En otras palabras, que esforzarnos por el alumnado con necesidades de apoyo específico, por hacer mejorar a todos, por los que tienen peor rendimiento, redunda en que todos vayan mejor. Primar solo a los excelentes para mejorar el sistema, puede resonar con la sabiduría popular esa que aplicamos tantas veces a la educación, pero no parece que cuadre con la evidencia de los datos.

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Una referencia sobre el TEACCH en castellano

Posted in Autismo, Educación, Intervenciones, Psicopedagogía, Trastornos del Desarrollo, Uncategorized with tags on 4 enero 2011 by David Saldaña

El TEACCH es un programa comprensivo de intervención en autismo con una gran difusión en nuestro país. Aunque va en realidad mucho más allá, su filosofía de adaptación del entorno a las necesidades de la personas con autismo mediante la estructuración de las actividades, el tiempo y el espacio, entre otros, ha calado en un gran número de profesionales y centros que se ocupan y apoyan a niños y adultos con TEA.
Lo cierto es que, pese a contar con un gran número de adeptos en nuestro país, no había una publicación en castellano que recogiera de manera apropiada los planteamientos del TEACCH. Finalmente, Autismo Ávila ha dado el paso para facilitarnoslo. Esta asociación mantiene una línea de traducción al castellano de obras de referencia e interés en su campo que creo es de gran utilidad para profesionales y familiares. A través de su tienda se puede adquirir esta obra y muchas más. ¡Enhorabuena a la asociación y ánimo con este esfuerzo!
Portada del libro

Calidad de Vida y TEA

Posted in Autismo, Educación, Intervenciones with tags , on 22 marzo 2009 by David Saldaña
Acabo de volver de las VII Jornadas Científicas de Investigación sobre Personas con Discapacidad. Son unas jornadas celebradas cada tres años aproximadamente en la Universidad de Salamanca por el Instituto Universitario de Integración en la Comunicad, más conocido como el INICO. Las estrellas del momento, como era de esperar, han sido las temáticas de la Planificación centrada en la Persona y el fomento de la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual. Fueron muchas las propuestas e instrumentos que se presentaron, y que espero poder iros contando.
Hoy quiero escribir sobre una de ellas. Se trata de un instrumento diseñado por Jose Luis Cuesta para evaluar organizaciones que atienden a personas con trastornos del espectro autista. Jose Luis es director de los servicios para adultos en Autismo Burgos y profesor de la Universidad de Burgos. El objetivo de su instrumento es permitir que las organizaciones que atienden a personas con discapacidad puedan mejorar su práctica. Se estructura en torno a una serie de indicadores, agrupados en  cinco ámbitos: calidad referida a la persona, identificación de necesidades, formación de profesionales, estructura y organización, recursos personales, materiales y espaciales, y relación con la comunidad. Para cada uno, se proponen una serie de indicadores, que se concretan luego en unas “evidencias”. Por ejemplo, en el primer ámbito, el la calidad desde el punto de vista de la persona, se propone un indicador de que se atiende al bienestar físico. Para este indicador, se concretan evidencias como que “se realizan revisiones de seguimiento y prevención periódicas, al menos una vez al año”. De este modo, se logra adaptar las exigencias y prácticas propias de los sistemas de evaluación de la calidad a la realidad y necesidades de la atención social a las personas con TEA de un modo muy concreto. No se trata de recomendaciones vagas, sino de propuestas específicas que permiten orientar la mejora de la organización.

El instrumento se ha validado a través del llamado método Delphi, para lo que ha contado con la colaboración de numerosos profesionales del autismo españoles. Este proceso de validación constituyó el objeto de su tesis, dirigida por Raquel Casado y Fernando Lezcano. Yo tuve la buena suerte de poder acudir a esta tesis en su presentación en julio. El trabajo luego ha recibido el premio Ángel Rivière de AETAPI y la Obra Social de Caja Madrid.

El motivo por el que no he hablado de esta herramienta hasta ahora es que no estaba todavía disponible para el gran público. Gracias a su publicación por la editorial La Muralla, ya se puede acceder a él. El libro incluye el instrumento y un CD, con un programa que permite resumir las puntuaciones de los diferentes índices e indicadores.

Se puede pedir directamente a la editorial por un precio muy razonable. Creo que es un material altamente recomendable para los que pertenecen a asociaciones o centros implicados en las personas con trastornos del espectro autista. Si me apuráis, diría que incluso es una lectura interesante para quienes quieran ver cómo la moda de la gestión de calidad y la mentalidad de “atención al cliente” que está llegando a todas partes puede ser aplicada de una forma beneficiosa en la intervención y la atención psicosociales.

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Evidentemente

Posted in Educación, Intervenciones, Psicología, Psicopedagogía on 30 enero 2009 by David Saldaña
Existe una tendencia creciente a exigir a los profesionales de todos los campos que sus intervenciones se realicen de acuerdo con “las mejores evidencias disponibles”. ¿Qué quiere decir eso? Básicamente, que además del juicio basado en la propia experiencia  de intervención,  se tengan en cuenta los resultados de la investigación  más rigurosa a la hora de adoptar una terapia o programa.
La cosa no está ausente de polémica. Por ejemplo, para algunos ésta no es más que una manera de imponer unos tipos de intervención (por ejemplo, los de enfoque más conductual), por encima de otros. A veces, se acusa a la “evidencia” de ser interesada y parcial, y de que no se publican por igual todos los datos a favor y en contra de todas las intervenciones.

En cualquier caso, el primer problema está en que a menudo no contamos con suficientes datos sobre muchos de los tratamientos. Además, mantenerse al día sobre cada estudio que se publica sobre cada tipo de intervención es muy difícil para el profesional de a pie. Por ello existen revisiones y centros dedicados a difundir este tipo de información.
Una de las bases de datos más relevantes es la llamada Biblioteca Cochrane Plus (hermana de la inglesa Cochrane Library). Depende de la Colaboración Cochrane, una organización dirigida al ámbito sanitario, cuyo objetivo es difundir información actualizada sobre las evidencias de distintos tratamientos. Gracias a la suscripción del Ministerio de Sanidad y Consumo de España es accesible en todo el país de forma gratuita. En los países de América Latina y del Caribe, el acceso se produce a través de la Biblioteca Virtual en Salud.

Al ser una base de datos del ámbito de la salud, lógicamente muchos de los materiales que produce corresponden a tratamientos médicos y farmacológicos. Sin embargo, es posible encontrar algunas revisiones de utilidad para quienes trabajamos desde una perspectiva psicoeducativa. Así, y sólo a título de ejemplo, podéis encontrar informes sobre los programas educativos para la prevención del abuso sexual infantil, las intervenciones sobre la apraxia del habla infantil o el uso de la musicoterapia en niños con autismo.

Sería ideal tener una base de datos similar en el ámbito educativo. Algo así están intentando en la Universidad de Durhman, en el Reino Unido. El Centre for Evaluation and Monitoring promueve estudios para mejorar la evidencia disponible en torno a distintos programas y problemas educativos. Pero aún queda mucho para que sus fondos tengan el tamaño de la Cochrane. No sólo es una cuestión de dinero: qué es evidentemente bueno  en la intervención educativa no es tan sencillo como decidir si un fármaco funciona o no. Pero resulta por ello menos necesario.